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sábado, 22 de diciembre de 2012

Conducir conduciremos y a casa llegaremos


Woking 1 a.m.
Yo - no puedo dormir...
Novio - yo tampoco...
Yo - tengo que conducir ida y vuelta al aeropuerto
Novio - tengo catarro
Yo - no te preocupes sobrevivirás...
Novio - lo sé, cari. Dame un mimo... ¿te ha crecido la barba por la noche?
Yo - es que tienes catarro así que tengo una barrera antibacteriana entre nosotros
Novio - ¡coño Bubu! Ya te echaba yo de menos.

Woking 4 am
Novio - ya me estas desbarajustando el coche.
Yo - a mí en la autoescuela me enseñaron a ajustar el asiento y los espejos antes de salir.
Novio - mejor te hubieran enseñado a sentarte recto...
Arrancamos, salgo del parking de casa y...
Novio - ¡por el otro lado de la carretera!
Yo - ya voy... Jo, qué cruz con estos ingleses...
Y llegamos al primer cruce para salir de nuestra calle...
Novio - ¡por el otro lado de la carretera!
Yo - ¡retruécanos, dame un respiro que me acabo de despertar! Si hubiera algún coche circulando iría por el carril que es, sin ninguna duda...
Novio - ninguna, ninguna... Al menos das las rotondas por el lado correcto... Que no es poco.
Entonces llegamos a la primer piscina de agua y...
Novio - madre de dios. ¡Cuidado!
Yo - haber tu. Que yo tengo más experiencia. Que viví en León. Las piscinas de agua son mi especialidad...
...
Novio - puedes ir metiendo cuarta.... Haber ¿a cuantas millas se va en cuarta?
Yo - ¿cuarenta?
Novio - hasta 45 y ¿en quinta?
Yo - si llego a saber que me ibas a examinar habría estudiado. Eres un profe de esos cabrones de examen sorpresa...
Novio - bla bla bla (os diría la velocidad pero se me ha olvidado) por dios el coche no va bien a 3000 revoluciones
Yo - ¿ein?
Novio - ojos en la carretera ojos en la carretera.
Yo - y luego decía yo de mi madre
Novio - ¿qué acabas de hacer?
Yo - cambiar de carril
Novio - ¿qué has hecho mal?
Yo - nada
Novio - ¿y el intermitente?
Yo - ¡lo he puesto!
Novio - pero lo has quitado antes de tiempo
Yo - la próxima vez vienes a patita al aeropuerto...
Sobra decir que en cada cambio de carril una voz en off procedente del asiento del copiloto decía: se deja el intermitente hasta que se estas totalmente incorporado al carril.
El viaje de vuelta fue placentero y musical. Un poco monótono eso sí. Y es que hay que admitir que uno se acostumbra a los ruidos molestos ^_^

domingo, 17 de junio de 2012

YO MOTORIZADA


Hoy me he hecho mayor. Y os preguntareis porque esta afirmación y porque ahora. Pues es que tras tres años en tierra anglosajonas y evitando por todos los medios ponerme al volante al lado erróneo de la carretera por fin lo he hecho. Y es que ver a novio conducir tantas horas ha despertado el gusanillo dentro de mí. ¿Qué queréis? me ha entrado morriña de mi Ibiza y de las grandes primiaventuras que pasábamos juntos.

Así que pensando que novio seria comprensivo me senté al volante.
Novio - ¿qué haces?
Yo - arrancar
Novio - ¡espera a que se auto chequee! Apaga y vuelve a empezar.
Novio - ¿qué haces?
Yo - ajustar el coche a mi tamaño.
Novio - ¿porqué?
Yo - porque mido menos que tu...
Novio - ¿y tienes que toquetear todo? ¿Qué necesidad hay de cambiar la altura del cinturón?
Yo - ¿qué si tengo un accidente no me arranque la tráquea?
Novio - No me gusta tu actitud. Todavía no hemos salido y ya estas pensando en estrellarte.
Yo - no, eso no lo tenía pensado.
¡
Papum!
Yo - jijiji (risa tonta de adolescente)
Novio - ¿qué pasa que ahora no sabemos meter las marchas? Y encima nos hace gracia.
Yo - es que hacía casi 10 años que no se me calaba un  coche...

Y con esto salimos de ese minimundo acogedor y protegido que es nuestra urbanización para aventurarnos en la locura que es conducir en una gran ciudad, y de fin de semana. Que la gente básicamente tira el coche donde le da la gana.

Novio - ¿no crees que vas muy arrimada a la izquierda?
Yo - tranquilo, te acostumbras, a mi también me daba esa sensación.
Novio - vete reduciendo a segunda.
Novio - aquí puedes llegar a tercera
y bla bla bla
Tras interminables instrucciones sobre cómo conducir y acabar casi con la mano rota por intentar cambiar donde en lugar de la palanca ahora está la puerta, llegamos al centro comercial y, toco ¡aparcar!