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sábado, 26 de noviembre de 2011

torpeza a la máxima potencia


Todos sabemos que soy una elegante y alegre florecilla. Grácil cual cucaracha panza arriba. Educada para tener accidentes que por lo general ponen en entredicho todas mis conexiones neurológicas habidas y por haber. Que me guarde Dios la imaginación para seguir impresionando al mundo con mi arte.
Pongámonos en situación: Recién levantada de la cama y muerta de hambre, propongo a Novio unos buenos espagueti con chorizo mientras él se da una ducha. Así que enciendo el fuego y coloco la olla, mientras decido realizar otras tareas de menos importancia, como hacer la cama. (A esto se le llama economía del tiempo disponible)
De pronto novio oye como despejan a un conejo. Tras un par de segundos su cerebro se da cuenta que no hay despellejadores de conejos por la zona. Así que cual Superman con su toalla acude al rescate de una pobre y desdichada damisela. Para encontrársela en el suelo incapaz de emitir sonidos más evolucionados que un ratón al que le han pillado la cola.
NOVIO - ¿Qué pasa?
YO – aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
NOVIO - ¿Qué pasa?
YO – aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Tras unos minutos consigo armarme de valor y mi cerebro grita QUEMADURAS DEBAJO DEL GRIFO. Me arrastro cual Rambo en la jungla. Escalo buscando el grifo como camello en el desierto. Y descubro ante mi enorme sorpresa que: Cojona que bien sienta el agua fría sobre la quemadura.
Por mi rabillo del ojo veo como se acerca la tragedia. Pues Novio repite mi mismo error. Y agarra la olla por el asa metálica, que por haber estado mal posicionada sobre el fogón (encendido por error) ardía cual espada en herrería. Y……
NOVIO – aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
YO – lo seeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee
NOVIO – aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
YO – veeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeennnnn
(Nota para futuros accidentes, dejad las quemaduras bajo agua fría corriendo por unos diez minutos antes de ir a buscar ayuda)
En el próximo episodio:
Como explicarle a la enfermera del centro de salud que esto no ha sido una disputa doméstica. 

lunes, 28 de marzo de 2011

suicido colectivo de mis manos



La pregunta que me hago cada día, es ¿Cómo una persona tan patosa como yo puede trabajar en cuidados intensivos sin haberse cargado a nadie todavía? Hay una explicación principal, difícil de admitir. La principal víctima de mis hazañas soy…yo misma. Si, por si fuera poco el evitar cuchillos de cocina que quieren dejarme sin un dedo de la mano derecha (inexplicable dado que soy diestra O_o) o por ejemplo la rejilla del horno que quiso contribuir a la ya obra de arte moderno que constituyen las cicatrices de mi mano derecha (¿Por qué el mundo la a tomado con la derecha? ¿Debería volverme zurda y evitar su suicidio inminente?) Pues bien esta vez el atentado se realizó contra mi inocente y pura mano izquierda. Y es que anoche un bol de agua caliente (casi hirviendo) decidió sonrojarme la palma de la mano cual comentario picante.

NOVIO- Pero ¿qué pasó?

YO –Tropecé con un trasgu o mi yo invisible

NOVIO - ¿?

YO- Luego reboté en la cuna, en la silla y el bol acabó en el suelo pero el agua en la palma de mi mano.

NOVIO – ¿A ti tu madre no te enseñó que no se agarra el agua?, y menos si esta caliente.

YO – Igual si, pero debía estar distraída viendo chicho terremoto…

NOVIO - ><